Experimiento Agua

 

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Este mes voy a hacer un pequeño experimento en casa.

 

Somos dos viviendo en un piso de 65 metros cuadrados, nos duchamos 1 vez al día por la mañana, ponemos una lavadora semanal, no tenemos lavavajillas y ambos intentamos minimizar el gasto del agua.

 

Este mes vamos a ver cuanta agua somos capaces de ahorrar sin hacer grandes esfuerzos ni gastos económicos comprando productos que existen en el mercado para este fin. Sólo el autocontrol y uso eficiente de los recursos.

 

Actualmente según los técnicos de la compañía Aquagest de Ciudad Real el consumo normal es de 200 litros por persona y día (la media europea es de 300 litros por persona y día).

 

Después de las mediciones de estos últimos días creo que podemos llegar a los 75 litros por persona y día. Ese es el reto, reducir a más de la mitad el consumo normal de agua.

Voy a llevar un control exhaustivo del gasto gracias a que tengo el contador en mi propia vivienda, lo que me permite hacer mediciones cuando lo desee y dos veces en semana os iré haciendo un resumen de las mediciones, comentaremos las medidas que vamos tomando para conseguir reducir el gasto de agua y los problemas (incluidas las discusiones conyugales) que nos vayan surgiendo.

Ponemos el contador a cero, estos son los datos de hoy día 1 de Julio 2008:

00:00 – 83.241 m3 – Valor inicial del contador

 

00:55 – 83.242 m3 – Lavado de dientes. 1 litro abriendo y cerrando el grifo

 

00:58 – 83.252 m3 – Uso de la cisterna. ¡¡10 litros de cisterna!!

 

07:35 – 83.264 m3

Ducha y el aseo personal. 12 litros ducha con grifo cerrado y sólo abriendo para aclarar . Aproveché el agua de mi ducha recogiéndola con un cubo para no tener que tirar de la cadena.


15:20 – 83.365 m3 – Aseo de mi pareja y preparación de la comida. 101 litros.

 

15:35 – 83.375 m3 – Fregar vajilla y limpiar cocina. 10 litros.

 

23:59 – 83.403 m3 – Cena y limpieza de vajilla y cocina. 28 litros.

Total día 01/07/08: 162 litros.

Total del mes: 162 litros.

Hoy sale 81 litros por persona y día, estamos muy por debajo de la media, pero hay mucho que trabajar hasta fin de mes.

¡Comienza el reto!

Continuacion...

Vamos a por el segundo resumen semanal del Experimento Agua . Como veréis en el resumen al principio de semana se nos disparó un poco el consumo pero pronto lo recondujimos y hemos acabado la semana con una media de 58,65 litros por persona y día al mes.

Consumo de agua (todas las medidas están en litros):

Día 7 Julio:


Consumo diario: 149 (74,5 por persona). Consumo mensual de agua persona y día: 74,07


Día 8 Julio:
Consumo diario: 126 (63 por persona). Consumo mensual de agua persona y día: 72,68


Día 9 Julio:


Consumo diario: 86 (43 por persona). Consumo mensual de agua persona y día: 69,38

 

Día 10 Julio:


Consumo diario: 109 (54,5 por persona). Consumo mensual de agua persona y día: 67,9


Día 11 Julio:


Consumo diario: 75 (37,5 por persona). Consumo mensual de agua persona y día: 65,13


Día 12 Julio:


Consumo diario: 0 (0 por persona) . Consumo mensual de agua persona y día: 59,70 (no estuvimos en casa)


Día 13 Julio:


Consumo diario: 92 (46 por persona) . Consumo mensual de agua persona y día: 58,65

Comentarios

Esta semana faltamos en casa desde el viernes por la tarde hasta el domingo por la tarde, por lo que el consumo ha bajado de forma brusca. Aunque estas cosas pasan durante todo el año y no deberíamos considerarlo como una excepción, sino que es el funcionamiento normal de una familia.


Seguimos con todas las medidas adoptadas la semana pasada, mi novia está apuntándose a la ducha corta y con el grifo cerrado durante el enjabonado y a la recogida de al menos el agua que sale hasta que se pone caliente.

Medidas adoptadas

Cepillado de dientes: Algo que empezamos a hacer ya la semana pasada y que no comenté es el cepillado de dientes con tan sólo un vaso de agua.

 

Como podéis ver en la primera entrada de esta experiencia un cepillado de dientes teniendo el grifo abierto el tiempo mínimo podía consumir un litro, normalmente si sois descuidados seguramente que llegáis a los 5 o 6 litros.

 

Ahora solo gasto cuarto de litro o menos. Mientras lleno el vaso de agua aprovecho para humedecer el cepillo (según algunos no es bueno humedecer el cepillo pero yo lo hago).

 

Me cepillo los dientes y cuando termino paso a enjuagarme la boca. Normalmente lo hago en dos enjuagues por lo que gasto la mitad del vaso de agua.

 

Con lo que me sobra limpio el cepillo de dientes y después gasto muy poquita agua en limpiar el vaso. Como os digo un cuarto de litro. Podéis pensar que es una estupidez ahorrar tan poca agua, pero os aseguro que así ganaréis dos cosas: la primera acostumbrarse a no abrir el grifo por que sí, la segunda ahorraréis unos 150 litros al mes.

 

Es decir la cantidad de agua que yo necesito para 2 días enteros. Al año son 1800 litros. Fregado de la vajilla: Tal y como os comenté la semana pasada me interesaba mucho reducir el consumo de agua utilizada para fregar la vajilla.

 

Debido a que no tengo la posibilidad de instalar un lavavajillas (que por lo general si elegimos bien la calidad del aparato gasta menos agua que fregar a mano) tengo que minimizar el gasto con técnicas más eficaces de fregado. En alguno de vuestros comentarios alguien explicaba una técnica con agua caliente y el orden de las piezas de la vajilla.

 

El secreto está en tener todo lo más limpio posible antes de empezar a fregar. Para eso utilizo las servilletas de papel, las que usamos durante la comida y que generalmente ni se usan (si el plato no es especialmente grasiento o no tiene salsa). Con estas servilletas dejo bien limpios los platos, sartenes y demás recipientes arrastrando las sobras a la basura.

 

Entonces comienzo a re-mojar todo antes de que se empiece a resecar (es importante fregar nada más terminar de comer) y ese agua lo más caliente posible se va recogiendo en la pileta, dejando a parte las cosas que tengan más grasa, como por ejemplo las sartenes.

 

Una vez todo remojado comienzo a fregar con detergente todo, depositando lo que voy fregando en la pileta con agua muy caliente. Una vez fregado todo (menos las sartenes) las aclaro.

Ahora con el agua que me queda que estará más o menos limpia en la pileta sumerjo las sartenes y las friego bien, para luego aclararlas. Estoy consiguiendo fregar con unos 15 litros todo. No soy capaz de bajar esta cantidad de agua, por lo que sigo en los 30 litros diarios para fregar.

Conclusiones

Lejos de empezar a cansarme estoy viendo que las medidas que estoy adoptando se están convirtiendo en mi nueva rutina diaria, lo cual seguramente significará que una vez acabado el mes podré seguir con mi ahorro de agua.

 

Para mas información  http://altermundista.miciudadreal.net

 

 

Pequeñas (o grandes) recomendaciones para el ahorro de agua

http://karakoleka.blogspot.es/img/Ahorroagua.jpg

 
 
Desde Karakoleka os presentamos algunas recomencdaciones para el ahorro de agua de consumo doméstico
  
 
GRIFOS DE LA CASA
 
Si colocamos perlizadores la presión y el caudal parecen el mismo, pero al mezclar aire con el agua el caudal real es del 50%. Estos reductores del agua no son muy caros actualmente.
 
EN EL BAÑO ANTES DE LAVARNOS

En la ducha o baño, antes de salir el agua caliente durante unos largos segundos sale el agua que permanece en las cañerías a temperatura ambiente. Este agua en lugar de dejarlo escapar por el sumidero podemos recogerlo en un cubo.
Posteriormente este agua la podemos utilizar para tirarla por water a modo de cisterna, regar plantas, etc.
 
EN EL BAÑO MIENTRAS NOS LAVAMOS
 
Por supuesto, el baño tratar de evitarlo y potenciar la ducha.
 
Combatir el "mito de la ducha diaria". No todas las personas son capaces de no ducharse a diario, pero hay que saber que el cuerpo se defiende de ataques externos creando sus propias películas de grasa que quitamos cada vez que nos lavamos. Se pueden lavar sólo las partes donde se acumulan más los olores...
http://www.maikelnai.es/2007/04/16/%c2%bfde-verdad-necesitamos-ducharnos-o-banarnos-a-diario-para-estar-sanos-2/
 
Mear en la ducha es un acto que no tiene ninguna consecuencia higiénica negativa, ya que mientras corre el agua por nuestro cuerpo y bañera también lo puede hacer este fluido nuestro que está compuesto en un 96% de agua. (Nos ahorramos tirar de la cadena una vez).
 
WATER
 
Si no tenemos pulsador de control de descargas (que nos sirve para cortar la caída de agua cuando vemos que ya no es necesario) podemos introducir una o dos botellas llenas en la cisterna del water y así ahorramos esa cantidad de agua en cada descarga que hagamos. Hay que entender que en cada descarga tiramos más agua de la que realmente se necesita y, si alguna vez se necesitase más agua, tiraríamos dos veces.
Existe otra forma más profesional de hacer esto, pero es más complicada (bajando la boya que limita el agua en la cisterna).
 
Otra forma de ahorrar en una familia (donde hay confianza y no da asco) es el aprovechar la descarga de la cisterna para arrastrar el agua de varios componentes de la familia. Así, si ves que alguien va al baño y vas a entrar justo detrás (para asuntos menores sólo, claro... o no) pídele que no tire de la cisterna y con la descarga de la segunda persona se va el orín de ambos. Nos ahorramos el 50% y más.
 
Y ahi es nada. En breve más ahorro...........
 
Y si conoces algun otro truco ya sabes.....http://karakoleka.blogspot.es/
 

Rosquillas de Juan Carlos

Receta de rosquillas

 

Ingredientes

1 huevo (saldrán unas 18 rosquillas tamaño “normal”)

Azúcar

Aceite

Harina (“Normal”, no integral; se puede mezclar algo de harina integral)

Leche

Anís en grano o licor de anís

Levadura química (tipo Royal)

Preparación

En una fuente se bate bien el huevo. Se añade menos de medio vaso (unos 75 cc) de aceite y la misma cantidad de azúcar y se mezcla todo. Se añade una cucharada sopera de anís en grano o una copita de licor de anís y un chorro de leche (poca), así como una cucharada pequeña de levadura.

Se va añadiendo harina y mezclando bien con un cucharón. Cuando la mezcla llega al estado de una masa consistente, se amasa a mano, añadiendo harina poco a poco hasta que alcanza una consistencia pegajosa, pero sin que se queden partes de la masa pegadas a los dedos. Esta es la parte más subjetiva de la receta, es decir, decidir cuándo dejar de añadir harina. Cada porción de harina añadida se debe mezclar bien antes de decidir que se ha alcanzado la consistencia final.

Las rosquillas se elaboran tomando una porción de masa, estirándola entre las dos manos para formar un cilindro (“un puro”), y luego pegando los dos extremos del puro para formar la rosquilla.

Se calienta aceite en una sartén, pero no demasiado caliente (de ser así, las rosquillas “se arrebatan”, es decir, se fríen rápidamente por fuera, pero el interior queda crudo). Se ponen las rosquillas en la sartén y se fríen, dándoles la vuelta cuando están hechas por debajo.

Todo el proceso de elaboración puede llevar una media hora.

Para dudas y posibles talleres rosquilleros, jcmurillo@ccma.csic.es

Karakoleka. Movimiento social y ecológico. Toño Hernández

 

 

Ante las pocas dudas que quedan sobre la inviabilidad ecológica, social y económica del modelo agroalimentario surgido de la “revolución verde”, han ido naciendo diferentes respuestas y experiencias que intentan enfrentar la irracionalidad monetarista para cubrir una necesidad básica como son los alimentos.

 

Nuestro grupo de consumo forma parte de ese movimiento en expansión que, con una variedad de modelos organizativos bastante amplia, ha recuperado la relación directa entre el hecho de consumir alimentos y producirlos, y que podríamos denominar como “agroecológico”.

 

Si nos atrevemos a catalogarnos como movimiento social se debe, en primer lugar, a que nuestra práctica como grupo pretende transformar unas relaciones económico-sociales claramente injustas y desequilibradas; en segundo lugar porque esa práctica se relaciona con la satisfacción de unas necesidades concretas de los miembros del grupo; y en tercer lugar porque los años de andadura nos han demostrado que la inclusión dentro de un grupo de consumo implica un aumento de la conciencia crítica y de la participación ciudadana, sea cual sea la motivación inicial de cada persona.

 

En la relación con los agricultores o proveedores solemos priorizar algunos criterios: una relación directa con el productor siempre que es posible, y que nos lleva a mantener cierta fidelidad hacia ellos; la apuesta por  lo local y cercano y por productos de temporada; buenas condiciones laborales que compensamos aceptando mayores costes.

 

Estos y otros criterios parten de reconocer el esfuerzo extra (en energía humana o no, tiempo y dinero) que supone cumplirlos, y por eso se está empezando a esbozar la idea de “certificación participativa” para salirnos del formalismo institucional de los sellos ecológicos oficiales que sólo cumplen una mínima parte de los criterios agroecológicos. Somos un grupo autogestionado, lo que significa que somos un “laboratorio” para experimentar prácticas de auto-organización. Aprendemos economía cuando nos enfrentamos a la complejidad de la distribución y la logística y tenemos que valorar los pros y contras de cada decisión operativa. Tomamos las decisiones en asamblea procurando llegar a consensos que respeten la diversidad de perspectivas sobre la alimentación personal, lo que nos entrena en la escucha inteligente y la resolución colectiva de los conflictos.

 

Hemos convertido el acto cotidiano de “ir a la compra” en una actividad social (con “cañas” incluidas) que amplía nuestras motivaciones para hacer más actos colectivos. Obviamente, todo esto supone dedicar un esfuerzo personal para que las cosas funcionen, pero en muchos casos supone menos tiempo que ir al supermercado, y desde luego es mucho más gratificante.

 

Uno de nuestros criterios organizativos para garantizar las prácticas participativas es “no crecer” sino “reproducirnos”: somos “hijos” de un grupo más antiguo y hemos contribuido a crear varios grupos nuevos a partir de la lista de espera. Vivimos una especie de explosión de grupos de consumo y de personas interesadas que no siempre pueden incorporarse o formarse como grupo nuevo ya que no es fácil encontrar locales ni a veces proveedores adecuados.

 

Vemos que hay un potencial de crecimiento muy elevado pero aún tenemos que resolver, al menos en Madrid, una serie de deficiencias: cada grupo está muy centrado en la gestión logística, lo que le hace descuidar los aspectos más “políticos” del modelo agroecológico; estamos muy dispersos, cada grupo se auto-referencia consigo mismo; nos preocupa no ser capaces de cerrar los ciclos con los productos y los envases, etc...

 

Pero estamos buscando: los grupos de Lavapiés hemos conseguido hacer por segundo año una Jornada Agroecológica y andamos explorando más elementos de colaboración política y logística.

 

La Coordinadora de Grupos de Consumo de Madrid, compuesta por algunos grupos de los más antiguos y en la que está el nuestro, está intentando redefinir su papel y poner su experiencia y sus fallos a disposición de los grupos más nuevos. Se ha creado la Iniciativa por la Soberanía Alimentaria (ISA) que aglutina a productores, consumidores, organizaciones ecologistas y agrarias y que pretende entre otras cosas, juntar a los diferentes sectores para ver si es posible poner un poco de optimización organizativa a todo el entramado de idas y venidas de productos de un lugar para otro. Y otras gentes andan haciendo cosas parecidas en otros lugares.

 

Sabemos que son procesos complicados: construir alternativas es muy lento y requiere tacto y cuidado, justo lo contrario que los procesos destructivos. Estamos, además, en un marco social que dificulta enormemente cualquier proyecto alternativo: la relación campo-ciudad está destruida, la rentabilidad monetaria impone corsés a veces imposibles de romper, la escala del entramado social hace difícil ser eficaces sin crear superestructuras...

 

Y no queremos tanto crear nuevas estructuras como compartir necesidades, experiencias y esfuerzos para poder adaptarnos entre todos a unas ciertas “economías de escala” que en lugares tan mastodónticos como Madrid parecen inevitables

 

Toño Hernández forma parte del grupo de consumo “Karakoleka” de Lavapiés (Madrid).

 

 

 

Consumo ecológico: de la huerta a la mesa, iniciativas verdes

 

El consumo ecológico, que ya cuenta con gran protagonismo fuera de nuestras fronteras, se ha convertido en una tendencia al alza en España. Los consumidores son cada vez más exigentes con los productos que tienen sobre su mesa. Como reflejo de esta demanda nacen las páginas de internet así como las cooperativas que eliminan los intermediarios y acercan los productos directamente a los clientes. Una iniciativa en la que la franquicia también busca su hueco.

 

Además de las webs y de las distintas agrupaciones que se extienden por toda la geografía española, este año se ha creado la red Arco, Agricultura de Responsabilidad Compartida. El proyecto es una iniciativa para la defensa de una alimentación sana, de calidad, a precios equilibrados y bajo los principios de la soberanía alimentaria compartida por productores y consumidores, junto con el apoyo de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (Coag).

Con la red Arco se pretende evitar que los precios de los productos agrícolas se multipliquen hasta por diez en el supermercado. Además, el consumidor se ahorra un 30% en las compras y el agricultor gana entre un 40% y un 200% más. Esta iniciativa, por su parte, toma el nombre del movimiento Community-supported agriculture que nació en 1960 en Alemania, Suiza y Japón como respuesta a la concienciación sobre seguridad alimentaria y la urbanización de la tierra agrícola.

Una iniciativa que empieza a cuajar en España con cooperativas repartidas por toda la geografía. Estas agrupaciones garantizan mediante acuerdos con los productores, precios estables todo el año, lo que beneficia a consumidores y agricultores, que dejan de depender de las fluctuaciones del mercado, mientras que las cooperativas, generalmente asociaciones sin ánimo de lucro, mantienen tan sólo un margen mínimo que permite el sostenimiento de la estructura. Así, el perfil de los clientes se está ampliando y ya no sólo son jóvenes y amas de casa los que demandan estos productos.

Cooperativas como la cordobesa Almocafre, que pertenece a la Federación Andaluza de Consumo de Productos Ecológicos (FACPE); Ecomur, en Murcia; Karakoleka, en Madrid; Ecogermen, en Valladolid; El Bisaltico, en Zaragoza; Terra Sana, en Valencia; Cooperativa Agrohoritzontal, en Mallorca; son alguno ejemplos del movimiento ecológico que cada vez toma más presencia en nuestro país.

Además de las cooperativas, Internet es la vía más común para vender los productos directamente de la tierra a la mesa. La web Naranjas Lola fue una de las pioneras en ofrecer la venta directa de los alimentos de su huerta. Las cultivan artesanalmente y los clientes la reciben en tan sólo 24 horas, Con un ‘click’ se consigue fruta del tiempo directamente recogida del árbol y sin necesidad de pasar por el supermercado.

El portal productosecologicossininetermediarios.com ofrece todo tipo de productos bajo el sello ecológico. Aceite, bebidas, carnes, conservas, dulces, etc, sin colorantes ni conservantes. Por su parte, otro ejemplo es delahuertaatupuerta.com que ofrece todo tipo de verduras y frutas aunque sólo para la Comunidad de Madrid. Funciona mediante todo tipo de cajas de envío: para solteros, para parejas, para familia con niños…

Asimismo, la web milhistorias.es también ofrece productos ecológicos bajo una premisa más solidaria: promover la integración laboral de personas que, por sus circunstancias sociales, tienen una gran dificultad para acceder al mercado de trabajo. Cestas de todos los tipos y para todos los bolsillos están disponibles en el portal.

Por otro lado, la web disfrutaverdura.com utiliza un sistema de asociados para extender su particular negocio verde de los productos de su huerta. Funcionan mediante suscripciones y también mediante franquiciados que extienden su modelo por toda España. Además de llevarte las cajas de productos directamente a casa cuentan con numerosas actividades para sus socios, como la vista a su huerta, para conocer de dónde llegan los productos que reciben los consumidores.

Estos portales junto con los cooperativas son sólo algunos ejemplos de la popularidad que está alcanzado el consumo ecológico. Sin embargo, también hay opciones para los que prefieran el trato directo y no conozcan cooperativas: las biotiendas. Numerosos espacios cuentan con productos ecológicos como principal reclamo. Algunos de ellos son: Su Despensa Ecológica, A Salto de Mata, El Vergel, Natura Sí o Ecocentro. Veritas, Santiveri, Marsans... son otros ejemplos de Barcelona y Cataluña.

http://www.vidasana.org/

 

 

Acerca de karakoleka

karakoleka y la cultura agroecologica

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